
Una anónima luz
paseando por las
calles de la ciudad.
Sin saber hacia dónde,
sin saber por qué.
Huir, solo eso, huir...
Caminar, trotar, correr,
andar, solo eso, sin
rumbo alguno trazado
por una breve y casual,
estrella fugaz. Solo eso,
por senderos invisibles,
por nubes perdidas en
un cielo lúgubre y negro
llorando gotas de sangre
verde sobre la tierra.
El rodeo constante y
la duda, han fatigado
mi alma, rota, como trozos
de tiempo que rompe el
frió viento, solo eso.
¿Podre vivir en esos
otros futuros?. O seré
solo eso, algo que
nació para este
presente. Siento a
veces, al despertar
durante la noche, unas
manos invisibles que
tejen mi destino...
























